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El 13 de septiembre es el Día Mundial de la Sepsis, con el propósito de concientizar sobre esta enfermedad muy frecuente pero bastante desconocida. En esta entrevista con Laura María Alberto, PhD e investigadora adjunta del CONICET, destacamos la importancia de la prevención y de los cuidados posteriores de esta afección, que sufren unas 50 millones de personas en el mundo.
Jimena Rocío Lucero (Lic. en Periodismo, 1° año, Pilar)

El 17 de septiembre en la Facultad de Medicina de la USAL, se realizará la primera jornada de Sepsis y Seguridad del paciente, titulada “Una discusión sobre los desafíos para brindar un cuidado seguro y salvar vidas de la sepsis”. Durante esta entrevista, Laura Alberto nos ofrece una visión profunda acerca de este tema, destacando los puntos más importantes del tratamiento y posterior recuperación.
¿Qué tipos de terapia o rehabilitación son necesarios después de un shock séptico?
La rehabilitación dependerá del nivel de secuela de la enfermedad, del estado de salud previo al episodio de sepsis y de las comorbilidades /otras enfermedades. Un equipo multidisciplinario deberá evaluar y prescribir las terapias necesarias y el seguimiento clínico necesario para cada paciente. Hoy existe el concepto de rehabilitación temprana, en la que el movimiento es el principal elemento. Los pacientes aun estando críticamente enfermos pueden iniciar cierta rehabilitación, el equipo de terapia intensiva los motivará a moverse lo antes posible, incluso a moverse, sentarse e incluso caminar estando en ventilación mecánica, siempre y cuando no se comprometa la función de los órganos.
¿Qué precauciones se deben tomar luego de transcurrir esta afección?
Al igual que la rehabilitación, las precauciones dependerán del nivel de dependencia que tenga la persona después de la sepsis, de las enfermedades previas y de la estadía en el hospital. Cuanto más larga la estadía hospitalaria, es probable que haya mayor dificultad en la recuperación. Algunos sobrevivientes, quedan propensos a nuevas infecciones. Las precauciones las recomendará el médico en la evaluación al alta hospitalaria.
¿Qué secuelas deja en las personas? ¿Y en sus familias?
Las secuelas dependen de la gravedad de la sepsis. El shock séptico y una estadía hospitalaria prolongada, más allá de los 14 días dejará mayor secuela. Los adultos mayores y los que tienen comorbilidades también tendrán mayor dificultad. Las secuelas incluyen dificultades cognitivas (ej. Problemas para concentrarse, alteraciones de la memoria) y físicas (ej. Problemas para realizar actividades de la vida diaria). Para las familias es muy difícil. De repente, se transforman en cuidadores, y proveedores, en especial cuando la persona enferma es la principal proveedora de la casa. A esto se suma el tiempo de recuperación, el lucro cesante por ser cuidador, el trauma de la internación crítica, la incertidumbre de la evolución. Algunos familiares les cuesta encontrar estrategias de afrontamiento y ven comprometida su salud mental.
¿Hay períodos de aislamiento en algunos casos?
Es posible que los que tengan compromiso inmune necesiten algún nivel de protección al alta hospitalaria. Esto lo indicará el médico en cada caso.
¿Es posible llevar una vida similar a la previa del shock séptico?
Es difícil volver al estado anterior a un episodio de sepsis. La evidencia muestra que los que sobreviven a un episodio de sepsis tienen afectada aspectos físicos y de salud mental. Esto se ha estudiado utilizando escalas de calidad de vida. En los que sobreviven a la sepsis, en el largo plazo, entre los 3 y los 5 años, reportan una calidad de vida inferior al promedio de la población. Siendo los adultos mayores los más afectados, los que sufren problemas cognitivos y dependencia física, suelen necesitar asistencia para realizar actividades de la vida diaria.
Como profesional ¿qué esperanzas tiene para el futuro de los tratamientos y la gestión de esta afección?
Soy optimista. El problema es serio, 50 millones de personas están afectadas cada año en el mundo, 11 millones mueren. En nuestro país, se sospecha que 200 mil argentinos tienen sepsis cada año, casi el 30% de ellos fallece. La sepsis ha sido declarada un problema de salud global por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2017. La OMS pide a los estados implementar iniciativas de educación a la población, entrenamiento de profesionales de la salud e investigación en sepsis. En Argentina, investigadores de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva están haciendo esfuerzos para impulsar la investigación en sepsis. Creo que con este ímpetu de la OMS y los esfuerzos de investigación se puede comprender el problema y ofrecer una solución.
¿Qué mensaje le gustaría transmitir a las personas que actualmente se encuentran luchando contra esta enfermedad?
Les diría que, junto a sus familias, se unan al equipo multidisciplinar que los cuida. A los familiares que participen del cuidado, que ofrezcan ayuda en lo que sea posible que puedan hacer, eso los hará sentir partícipes del tratamiento. Que pregunten cuales son los tratamientos que reciben, el posible pronóstico y alternativas de rehabilitación. La evidencia muestra que las secuelas pueden durar mucho tiempo, y cuanto antes se empiece, y tengan clara la situación, podrán tomar decisiones informadas.
Laura María Alberto (MN 68636) es licenciada en enfermería, docente e investigadora adjunta del CONICET en el Instituto de Investigación de Medicina y Ciencias de la Salud de la Facultad de Medicina para la Universidad del Salvador (USAL). Ganó una beca de investigación, viajó a Australia y, en 2019, obtuvo el título de PhD por su Doctorado de formación en investigación de la Universidad Griffith.