De un objeto a una historia: creatividad compartida en UPAMI

Los alumnos del taller de Escritura Creativa de UPAMI participaron de una actividad que puso a prueba su imaginación y capacidad de adaptación a nuevas ideas.

La propuesta consistió en extraer al azar un objeto de una caja y comenzar a escribir una historia a partir de él. Luego, cada participante intercambió su objeto con el de otro compañero y debió continuar el relato iniciado por esa persona. Un ejercicio que permitió combinar distintas miradas, conectar historias y descubrir cómo una misma narración puede tomar rumbos inesperados.


Salado

Mónica Sarquis

Cúanto movimiento esta tarde.

Están ordenando la vajilla. También los cubiertos y las copas.

El mantel para la celebración, lo eligió la dueña de casa. Qué bien que queda puesto en la mesa.

Llegó el momento de ubicar cada servicio y las servilletas.

Ahí llegan las flores, preciosos los centros, quién se habrá encargado de armarlos?

Veo que recordaron colocar las paneras. Pero… se les está escapando un detalle.

Eh, muchachos, no se olviden de mi!!! Estoy acá, sobre el aparador, limpito y lleno hasta el borde.

Quiero estar yo también en la fiesta, y que todos me vean, sino quién va a preguntar…

Qué gusto tiene la sal?

Listo, por suerte ya me ubicaron. Estoy cerca de las bebidas y de no se qué objeto rectangular pequeño que de un lado tiene puntitos color negro y del otro, la nada misma.

Para qué sirve me pregunto? No parece ser un contenedor de pimienta, le faltan los agujeritos para que salga el picoso contenido. Tampoco es una campanita, no se por dónde la agarrarían para hacerla sonar.

Será algún modelo nuevo de celular apto para usar en las comidas? Seguro que los puntitos según cómo los presiones tienen escondida alguna clave que comunica mensajes. Lamentablemente no soy mago ni adivino, soy solamente un salero.

Alguien puede decirme que es esto que parece una pieza de algo, pero que yo no se qué es, ni cúal es su utilidad? Además está ubicado al lado mío, o sea, en un lugar muy prestigioso.

(La dueña a los gritos) Matilda!!! Podés sacar la ficha del dominó que está sobre el mantel. Arruina el estilismo de la mesa”.


No es el metro patrón… ni Buenos Aires es París

Guillermo Iparraguirre

El azar me otorgó un metro de hule. ¿Será este el metro de la costurerita que dio el mal paso? Creo que sí y que vivió mucho tiempo en un conventillo del barrio de Barracas.

Mirándolo bien veo que mide 1,50 mts; lo que denota la ambición de ser mas de lo que el destino de metro le deparaba.

¿Habrá medido solo cuerpos de mujeres o también habrá abrazado a algunos malevos engominados…de esquina y farol?

Es de color rojo y tal vez eso sea, porque lo ha teñido la sangre de alguna pasión. Es de material humilde como su dueña, pero preciso y confiable. Por lo que es fiel…tuvo un solo dueño, Malena. Solo las manos de la costurerita lo acariciaron.

Nunca entendí de donde salió lo del mal paso. Malena siempre dijo que fue muy bueno… además dado por el impulso de un amor profundo y sincero, lo que aumenta su valor y entonces nunca pudo ser un mal paso. Se habrán dado cuenta que su dueña se llamaba Malena y tenia una voz profunda… de callejón, como los que abundan en su Barracas natal.

Malena nació y murió en Barracas y no tuvo la fortuna de ser cantada por un Manzi o un Castillo, para universalizarla. Se casó de grande, casi solterona, con un obrero de la vecina Alpargatas. Tuvo una vida apacible y mansa, a la que llegaron un racimo de hijos. Que por ironías de la movilidad social ascendente hoy viven desparramados en varios country de la zona norte.

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Promovamos el libre intercambio…José me da su escarapela argentina de suave y abrigada lana y yo le cedo mi metro criollo… Con sorpresa advierto que no cambia tanto mi historia anterior con la irrupción del nuevo objeto.

Ahora Malena es la morocha argentina, cálida y sensual. Ahora Malena es rescatada de Barracas por un dandy porteño, enamorado de su cintura. Es un poco menos que el argentino que arranco a Margot de Paris, pero…

El dandy la lleva a Palermo, cerca de la plaza Serrano y el racimo de hijos se convierte en Mati… un emprendedor del diseño que se establece en el barrio.

Mati aprende inglés y portugués en su afán de venderles al malón de turistas que inundan la zona. A Mati no se le ocurre vivir en Barracas o en un country. Elige San Telmo, encandilado por el diseño de antigüedades inalcanzables… Ahora Mati usa el metro de hule para medir las propiedades que va enhebrando en su collar patrimonial…


Cómo vuelo de pájaros

Norma Guzmán

La memoria sale a volar cómo vuelo de pájaros en los atardeceres de mi vida.

El recuerdo de esos momentos afloran tan nítidos, como si fuese estos instantes los mismos vividos en aquellos tiempos.

En esa adolescencia que transcurría en los setenta, rodaban por nuestros cuerpos los adrenalínicos sueños de libertad, más utópicos que reales.

Sueños que el tiempo medicó con la realidad.

Pero ese gigantesco sueño que formó nuestra personalidad y fue parte esencial de nuestra juventud , pareciera que ha quedado enterrado, en algunos, en lo más recóndito de sus memorias.

No obstante, en otros afloran la fortaleza del espíritu batallador y con hambre de justicia que se niega a sucumbir a este presente, oscuro y humillante que ensombrece el futuro.

Hoy siento que somos como pájaros enjaulados,silenciados,sometidos a recibir una pequeña ración de alimento cuando el dueño dispone.

Pájaros sin alas, sin trinos…

Qué pasó con ellos?

Dónde fueron a morir?

Hacia dónde emigraron,cuán lejos quedaron de nosotros que nos cuesta tanto revivir el vuelo?

Dónde fueron a morir?

Dónde se llevaron se llevaron esa juventud rebelde, cuestionadora, idealista?

Quizá los calló el miedo , la injusticia,la indiferencia,el poco amor a la tierra dónde están nuestras raíces.

Tal vez no murieron y permanezcan escondidos en las ramas más altas, en los remotos rincones de notros mismos.

O a lo mejor están esperando que recuperemos esas viejas ansias de hacer que de cada acto de coraje surja un vuelo nuevo.

Liberemos a las aves que anidan en nosotros, en nuestra esencia.

Dejemos que retomen el vuelo, que canten hasta aturdirnos.

No los dejemos dormir en el silencio.

Volvamos a sentir que, a pesar de los años,de la piel arrugada,delos pasos lentos y medidos y de los cuerpos gastados de tanta vida,aún conservamos la voluntad de la juventud y nuestros espíritus siguen albergando los pájaros que nos habitaron allá lejos.

Y todas las utopías y anhelos de tantas luchas, de cada batalla ganada o perdida.

Retomemos el vuelo memorable que nos hacía creer invencibles.

Recuperemos el valor y la audacia para que esto sea solo una batalla más y no una guerra perdida por abandonar.

Y que, a pesar de todo y de tanto ,continuemos batallando por nuestra casa, que es la Patria que nos cobija.

LA PATRIA NO SE VENDE, SE DEFIENDE.