Victoria’s Secret y la polémica como estrategia, ¿es mejor que hablen mal de una marca a que nadie hable de ella?

El desfile 2026 reabre el debate sobre los límites de la provocación en la comunicación de marca. Entre las críticas al casting y el protagonismo de Kylie Jenner, la firma demuestra que desafiar las expectativas puede ser una forma de captar la atención, aunque no necesariamente de construir una imagen positiva.

Por: Delfina García Zaurín Pintos estudiante de 4° de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación
El Victoria’s Secret Fashion Show 2026 se celebró el domingo 18 de octubre de 2026 en Los Ángeles, California. Gentileza de Elle

El desfile de Victoria’s Secret 2026 generó repercusiones que trascendieron el mundo de la moda. La elección de Kylie Jenner para lucir el emblemático Fantasy Bra, la ausencia de modelos históricas y los rumores sobre la despedida de Adriana Lima dividieron opiniones y trasladaron buena parte del espectáculo a las redes sociales. Más allá de las críticas, la marca volvió a ocupar un lugar central en la conversación pública.

El fenómeno plantea una pregunta relevante para la comunicación. En un escenario donde miles de marcas compiten por captar la atención: ¿es más conveniente responder a las expectativas del público o arriesgarse a romperlas?

Durante años, Victoria’s Secret construyó una identidad reconocible alrededor de las supermodelos y las grandes producciones. Sin embargo, mantener una fórmula exitosa no garantiza conservar su relevancia. La incorporación de figuras con gran exposición mediática puede acercar la marca a nuevas audiencias, aunque también genere rechazo entre quienes valoran su tradición. En este caso, la controversia por el casting consiguió que las decisiones de la firma fueran tan comentadas como el desfile mismo.

Desde una perspectiva comunicacional, la polémica puede funcionar como un recurso para diferenciarse y ampliar la visibilidad. Incluso las críticas contribuyen a extender una conversación y mantener presente a una marca. De igual manera, generar repercusión no equivale necesariamente a construir una imagen favorable. La exposición puede atraer nuevas audiencias, pero también debilitar el vínculo con quienes ya se identificaban con la propuesta original.

Para Victoria’s Secret, el verdadero resultado no se medirá únicamente por cuánto se habló del desfile, sino también por lo que esa conversación aporte a su identidad y a su vínculo con las audiencias. Porque una marca puede elegir entre cumplir con lo que su público espera o arriesgarse a sorprenderlo.