El Grit: Más allá del talento

¿Cuántas veces pensamos cuál es la receta del éxito?  ¿Cuántas veces buscamos qué tienen aquellas personas que logran llegar tan lejos, mientras nosotros seguimos intentando encontrar el camino? En el deporte, esta pregunta aparece una y otra vez: ¿es talento, esfuerzo, disciplina, constancia o simplemente suerte?

Por: María Luján Rodríguez estudiante de 1° de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación
El Grit (Nicolas Platanik).

En el deporte, estamos acostumbrados a admirar el resultado: el gol, la medalla, el trofeo, el récord. Pero detrás de cada logro, hay horas de entrenamiento, frustraciones, derrotas y días en los que continuar cuesta mucho más que empezar. Entonces, quizás el éxito no se trate solamente de quién tiene más talento, sino de quién está dispuesto a seguir trabajando cuando las cosas no salen bien.

Angela Lee Duckworth es una académica, psicóloga y escritora estadounidense. Profesora de psicología de la Universidad de Pensilvania, donde estudia lo que llama el Grit  y el concepto del autocontrol.

Antes de centrarnos sobre el concepto, es preciso profundizar acerca del origen del término. Después de estudiar a un grupo de cadetes en sus primeras semanas de instrucción militar, la investigadora norteamericana descubrió que, aunque todos partían con unas condiciones físicas e intelectuales muy similares, los aspirantes que superaron con éxito dicha instrucción tenían más Grit que los que abandonaron antes de graduarse. Luego de su investigación, concluyó que el grit es la combinación de pasión y perseverancia para alcanzar metas a largo plazo. En palabras de la psicóloga y de múltiples profesionales en el tema, el grit es la fórmula para alcanzar el éxito.

Si trasladamos el término al ámbito del deporte, podemos afirmar que tener Grit es una garantía para el éxito que el cociente intelectual o el talento innato de una persona. Tener intereses profundos, mantener el esfuerzo, el compromiso y la resistencia, a pesar de los fracasos o los obstáculos, es lo que hace a un deportista exitoso.

Es importante  poner énfasis en que el talento no es tan relevante como creemos; Duckworth considera que  el talento no es suficiente para explicar los logros. Sobrevalorarlo puede ser perjudicial ya  que tal como mencionamos anteriormente dejamos de lado otros factores imprescindibles para alcanzar nuestros objetivos.

Por otra parte, Duckworth propone cultivar el grit desde adentro, mediante cuatro componentes psicológicos clave:

  1. El interés: Experimentar y descubrir qué nos apasiona de verdad, ya que el compromiso surge genuinamente de aquello que disfrutas y te estimula con el tiempo.
  2. La práctica deliberada: Esforzamos de manera estratégica enfocándonos en corregir nuestras debilidades, estableciendo metas claras y buscando retroalimentación constante.
  3. El propósito: Conectar nuestra labor con un beneficio para los demás, entendiendo que nuestro trabajo contribuye a algo más grande que a nosotros mismos para mantenerte viva la motivación intrínseca.
  4. La esperanza: Cultivar una mentalidad de crecimiento, creyendo que podemos levantarte tras cada caída.