Abruma lo moderno, revive lo clásico

En la actualidad resulta más común ver que los jóvenes eligen volcarse a prácticas sociales y piezas de generaciones pasadas. Vuelven a observarse objetos y costumbres que parecían haberse quedado en el olvido.

Milagros Andrea Leo, alumna del segundo año de la Lic. en Periodismo

Regresaron los vinilos, los libros en papel, la fascinación y el anhelo de recibir cartas escritas a mano o de vivir un romance a la antigua. Los autocines, las cámaras para tomar fotos y videos vintage, algunas prendas de ropa olvidadas o hasta incluso una cultura que resalta lo nacional y las tradiciones.

Este regreso no es para nada inocente. Nos estamos acostumbrando a lo simple y efímero. Tanto las tendencias como las tecnologías son rápidamente reemplazadas por otras y si no las adquirimos en un corto tiempo, nos quedamos fuera. El ejemplo perfecto es mirar con qué rapidez salen nuevos modelos de celulares, que no tienen gran diferencia con los demás, pero hay cierta presión por tener lo nuevo. Esta lógica del consumismo extremo nos muestra que todo se renueva y que debemos ir a la par de ello. Como esto no es tarea fácil, quedamos atrapados en una carrera interminable, y allí surge la necesidad de volver a lo antiguo. Se desafía la idea de lo descartable para volver a lo duradero, esos objetos heredados y heredables, que guardan recuerdos memorables. Esta resistencia elige pisar fuerte y llamar la atención.

La tendencia se encuentra en auge, deja al descubierto un cansancio social y llama al cambio. De a poco se busca volver a ser más humanos para volver a mostrar nuestra versión romántica.

  • Por Milagros Andrea Leo.