«La docencia es una profesión emocionalmente apasionante»

Así lo afirmó Marisa Ramos, docente de la Universidad del Salvador, premiada en el ámbito académico durante la Noche de las Comunicaciones.

Juan Ignacio Cangas (Lic. en Periodismo, 2º año)

El 2 de mayo se vivió la cuarta edición de la Noche de las Comunicaciones, organizada por el Consejo Profesional de Relaciones Públicas y el círculo DIRCOMS, donde se distinguieron con premios a las campañas y estrategias comunicativas más destacadas y a los sobresalientes profesionales del área por su gestión en 2023.

Marisa Ramos Menenghetti, politóloga y profesora titular de la Universidad del Salvador (USAL) y de la Universidad Abierta Interamericana (UAI), resultó ganadora en la categoría “Ámbito académico”, donde se encontraba nominada junto con otros trabajadores del área educativa.

En diálogo con Asterisco, Ramos definió a este reconocimiento como “un mimo que te da la profesión”. A partir de esto, al recordar los motivos de elegir la docencia como trabajo, la docente contó que gracias a su formación académica en política y relaciones públicas fue contactada para dictar clases. “Me apasiona la docencia”, agregó.

Ramos, como ya había hecho en su discurso al ser premiada, citó una frase que describe a la docencia como “una actividad emocionalmente apasionante, profundamente ética e intelectualmente desafiante”. Reflexionó sobre el tema al contar los retos que provoca ejercer la profesión en base a sus materias –Asuntos Públicos y Lobbying, Comunicación Política, e Issues Management y Comunicación de Crisis–, ya sea desde fomentar a sus estudiantes a “formar su propio juicio crítico” hasta enfrentarse a los desafíos que presentan las tecnologías como Chat GPT y la Inteligencia Artificial. “Todavía estamos en el proceso de saber cómo hacer un uso eficiente, responsable y ético”, opinó al respecto, y luego sumó: “Nunca quiero ser reacia a la tecnología”.

Sobre el trabajo que realiza para y con sus estudiantes, Ramos contó que, si bien es muy pasional al realizarlo, ante sus alumnos debe ser “una persona neutra. No puedo y no pretendo adoctrinar a nadie”. Además, consideró el empeño y esfuerzo que ella como profesora realiza todas las clases, y concluyó que “también estoy inculcándoles que tengan pasión y responsabilidad”.

Hacia el final de la entrevista, la profesora observó su profesión desde un plano general y cuestionó el poco reconocimiento al oficio. “Remunerativamente es muy injusto el sistema educativo”, declaró y mostró la indignación que este hecho produce. También, al exponer el demandante trabajo que carga la docencia, expresó: “El que cree que un profesor es una persona que está de nueve a trece un día frente a un aula, no está entendiendo nada”.